PUEDEN SER EXPULSADAS DEL PAÍS CARIBEÑO EN BREVE

 

 

Varias de las militantes de las JNC durante la concentración frente a la iglesia de Santa Rita en La Habana (Foto: JNC)

 

Actualizado lunes 10/12/2007 14:24 (CET)

JAVIER OMS

 

 

BARCELONA.- Las autoridades cubanas mantienen retenidas en La Habana a diez mujeres catalanas, todas ellas militantes de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) y sus juventudes (JNC), por haber acudido a una marcha en defensa de los derechos humanos convocada por el colectivo Damas de Blanco, formado por medio centenar de esposas de represaliados por el régimen.

Entre las retenidas se encuentra la concejal de CiU en el Ayuntamiento de Barcelona Francina Vila quien, en conversación con EL MUNDO, ha asegurado que han recibido “un trato correcto” por parte de las autoridades cubanas y que se encuentran en perfecto estado, aunque ha lamentado que “apenas tenemos información” sobre su situación. El consulado español en La Habana se está encargando de las gestiones para que sean repatriadas en el menor plazo de tiempo posible.

Según el testimonio de Vila facilitado a este medio, el grupo de catalanas llegó el pasado día 6 a Cuba con la intención de aprovechar la celebración del Día Internacional de los Derechos Humanos para manifestarse junto a las esposas de los opositores al régimen castrista encarcelados en “condiciones infrahumanas”. La marcha, a la que acudieron un total de 25 mujeres extranjeras, entre españolas, peruanas, suecas y bosnias, también pretendía dejar constancia de la situación de “opresión” a la que se somete a mujeres vinculadas a la disidencia, quienes “sufren situaciones de marginación, son insultadas por las calles y no encuentran ningún trabajo mientras que sus maridos siguen detenidos”.

Así, y tras acompañar a las Damas de Blanco a una misa reivindicativa en la Iglesia de Santa Rita, las representantes de CDC mostraron una pancarta contraria al régimen castrista en la que exigían ‘Paz, democracia y libertad’ para la isla. Una vez de vuelta a su hotel, miembros del gobierno cubano y de las autoridades migratorias les esperaban para exigirles la entrega de sus pasaportes, visados y billetes.

Según argumentaron las autoridades cubanas, nadie que haya entrado en la isla con un visado de turista puede participar en actividades políticas durante su estancia. Un extremo que Francina Vila ha descrito como “característico de un régimen totalitario”.

En estos momentos todas ellas se encuentran en sus habitaciones custodiadas por agentes de la policía cubana a la espera de que, tal y como se les informó cuando fueron detenidas, sean expulsadas de la isla.

Diario El Mundo, España.