Entre lapas y cachicamos
Mario Villegas
El Mundo

Buena polémica desató el artículo en el que hablé de los oportunistas, figurones, paracaidistas, momias de la cuarta república, predicadores del abstencionismo, guarimberos y conductores fracasados de la oposición que ahora, con dinero o apoyo mediático, pretenden hacerse gobernadores y alcaldes en descarada usurpación de la victoria popular del 2 de diciembre.

Disidentes del chavismo, como Podemos y el general Raúl Baduel, en sintonía con sectores de la oposición, como Un Nuevo Tiempo, Primero Justicia, MAS, Copei, el movimiento estudiantil, la Asamblea Nacional de Educación, el Radar de los Barrios, Teodoro Petkoff, Pompeyo Márquez, Américo Martín y muchos más, hicieron un importante esfuerzo de elaboración política, de organización y promoción de la vía electoral, el cual determinó la derrota de Hugo Chávez en el referendo. Fueron ellos quienes contribuyeron a la victoria del pueblo. O sea, cachicamos que hicieron el trabajo que ahora pretende ser aprovechado por cuantas lapas ávidas de poder.

Oigo con asombro que personajes como Hermann Escarrá, Oswaldo Álvarez Paz y Antonio Ledezma, predicadores de la abstención y que acusaban de colaboracionistas a quienes convocábamos a derrotar electoralmente a Chávez, son los primeros en proponerse como gobernadores o alcaldes en Anzoátegui, Zulia y Caracas.

Oscar Pérez pretende desbancar a Carlos Ocariz y William Ojeda de sus legítimas aspiraciones a la alcaldía de Petare. ¿Dónde está la autoridad moral de esos personajes? ¿Dónde su autocrítica y sus disculpas ante el país?

Enrique Mendoza, jefe de la difunta Coordinadora Democrática y verdugo del canal 8, quiere volver a ser gobernador de Miranda, igual que el dinosaurio Arnaldo Arocha, sin respetar los liderazgos emergentes, como Leopoldo López (también mencionado para la Alcaldía Metropolitana) y de Capriles Radonski.

Me aseguran que el ex abstencionista jefe de AD, Henry Ramos, sacó de la manga el nombre del ex secretario de Carlos Andrés Pérez, Leomagno Flores, para postularlo en Táchira, donde también aspiran los copeyanos Abdón Vivas Terán y César Pérez Vivas.

Para Lara se habla del socialcristiano Ramón Guillermo Aveledo y del adeco Pedro Pablo Alcántara.

Dos ex gobernadores blancos, Guillermo Call y Luis Eduardo Martínez (alias “El Burro”, quien abandonó su gobierno a mitad de período) quieren retornar a la gobernación de Monagas, así como William Dávila Barrios lo quiere en Mérida, en llave con Nixon Moreno a la alcaldía de la capital, sede la ULA, cuyo rector Léster Rodríguez igualmente aspira a la gobernación.

Otro desaparecido, Paciano Padrón, pretende ser gobernador de Portuguesa, cargo al que aspira retornar el ex masista Iván Colmenares. La oposición se aglutinará alrededor de Morel Rodríguez en Nueva Esparta, pero en Bolívar se estarían promoviendo varios aspirantes, entre ellos los ex Rojas Suárez, Andrés Velásquez y Jorge Carvajal. Otro jurásico, Rafael Rosales Peña, quiere dirigir nuevamente Barinas, emblemática cuna de Chávez, donde también aspira Rafael Simón Jiménez.

Para Guárico se habla del general Baduel, aunque asimismo se lo nombra para Aragua. A Ismael García también se le menciona para Aragua y la Alcaldía Metropolitana. El ahora copeyano Carlos Melo aspira la alcaldía caraqueña, pero tendrá que confrontar con el ex presidente de la FCU, Stalin González, quien cuenta con sólidos apoyos, lo mismo que en Baruta Gerardo Blyde y Armando Briquet.

He aquí algunos ejemplos de lapas y cachicamos. Sea usted, estimado lector, quien le ponga a cada quien el calificativo que le corresponda.