Tomado de Notícias24
Opinión // Blanca Garrido

Después de la posguerra fría, surgen tres proyectos geopolíticos, los cuales darán inicio a la lucha de poder que abarca un nuevo orden en el sistema político internacional. El primero, es unilateral, hegemónico, bélico y con aspiraciones a ser permanente. El segundo, es de orden multipolar y esta compuesto entre potencias emergentes y países en vías de desarrollo. El tercero y ultimo, es el proyecto revolucionario antiglobalizacion y antiimperialista. Este proyecto esta impulsado principalmente por Venezuela y su presidente Hugo Chávez Frías, con el apoyo de distintos gobiernos, además de diversas organizaciones y movimientos sociales que se oponen a la globalización y el liberalismo salvaje.
La lucha de poder y dominación será principalmente por el petróleo y el control de los recursos energéticos del planeta, en especial, por tratarse de un proyecto impulsado por los Estados Unidos (y la vieja doctrina del patio trasero), se le dará más importancia a los recursos de esta región (Las Américas), por razones de Seguridad de Estado, y porque tácticamente y estratégicamente es la principal fuente de recursos energéticos para los Estados Unidos, con un margen de prioridad a sus principales surtidores energéticos, México y Venezuela.
Además, es necesario señalar, que los resultados con la guerra de Medio Oriente y Asia (Irak y Afganistán, petróleo y terrorismo), se han transformado en un dolor de cabeza para el Pentágono, cuyo producto ha sido verse obligado a permanecer en una guerra, que en principio se diseñó para un corto periodo (una guerra de semanas), y resulto ser el laboratorio de una guerra de resistencia o de cuarta generación, que ha dejado una cantidad importante de bajas a los Estados Unidos, además de la condena internacional por la situación incontrolable de la violación permanente de los derechos humanos, que cobra vidas no solo de militares y milicianos, sino de civiles inocentes todos los días en Irak.
La Revolución Militar, como bien lo señala el analista Alberto Garrido en su libro: “Guerra Global, Plan Colombia y Revolución Bolivariana”, se trata nada menos que de un cambio total en asuntos estratégicos de seguridad y, sobre todo, políticos. Como lo señala la propuesta publicada por el Ejercito de los Estados Unidos, el informe “Visión Conjunta 2020″, indica lo siguiente: “Esta visión esta firmemente anclada a la idea de que el Ejercito de los Estados Unidos debe ser una fuerza conjunta capaz de lograr la dominación del espectro total“. Propuesta que esta diseñada para la total dominación y redistribución de los recursos militares en todo el espectro geográfico del mundo, esto con el fin ultimo de controlar los recursos energéticos y para garantizar la seguridad y desarrollo del mismo.
La lucha del siglo XXI será por los recursos bioenergéticos del planeta, ya que es inevitable según reportes de expertos y analistas en el tema, que se inicie en menos de veinte años una crisis de escasez por los recursos bioenergéticos para el desarrollo de las potencias del mundo, en especial, los Estados Unidos y Japón, países que han incrementado el consumo más de lo esperado por los expertos ante la reactivación económica que experimentan, además del crecimiento económico de naciones como China y la India que ante su naciente desarrollo industrial han despertado altas tasas de consumo interno.
En el siguiente cuadro se señalan los índices de consumo a nivel mundial de petróleo, y es verdaderamente asombroso notar como ni siquiera sumando el consumo de todas las demás potencias económicas emergentes, alcanzan la cifra de consumo de la potencia del norte (Estados Unidos).

Pero el problema no se queda solo en el consumo, sino también en el tema de las reservas energéticas de los países, ya que según los estudios, existe petróleo para los próximos 50 años, aunque algunos analistas optan por indicar que sólo habrá petróleo por 40 años, hay cada vez hay más demanda a nivel mundial, esto debido al crecimiento de las nuevas potencias emergentes, y la oferta parece no tener muchas posibilidades de crecer. Además, es importante señalar que la falta de inversión extranjera en la industria de la refinería pone la situación en un estado delicado y de preocupación para los consumidores a nivel mundial. No sólo se debe extraer el petróleo de los pozos y reservas, sino que se debe transformar a través de un proceso muy costoso para poder llegar a utilizarse en las sociedades.
Ahora bien, en los últimos años el espacio geopolítico bolivariano se ha incrementado. Lo que comenzó siendo una propuesta sin luces del gobierno bolivariano, término siendo una guerra de liderazgos en el continente. Por un lado, Estados Unidos con la propuesta del ALCA y los Tratados de Libre Comercio bilaterales, por el otro, Venezuela con la propuesta del ALBA y la producción mas importante petróleo en América del Sur, junto con sus aliados energéticos Bolivia y Ecuador, quienes a su vez tiene la producción mas importante de Gas en el hemisferio, recurso imprescindible para el mantenimiento del desarrollo de potencias sureñas como Brasil, Chile y Argentina.
Chávez ha sido el gran conductor de la Revolución Bolivariana en el Continente Americano, en conjunto con Fidel, quien ya tiene una larga experiencia enfrentando políticamente e ideológicamente al imperio. El eje la Habana- Caracas ha desarrollado una política integracionista a través del ALBA, ofreciendo a través de las misiones sociales la dignificación de los más necesitados. Los pasos que se dan son cada vez mas radicales y acelerados, más tratándose del “futuro de la emancipación del los excluidos” (Chávez) y el destino de esos recursos energéticos que han servido de apoyo para la campaña integracionista del líder Bolivariano.
El gobierno de Bush y el Pentágono están al tanto de que Chávez es un gobernante incomodo, a pesar de que les garantiza el suministro del petróleo. “Chávez ha anunciado que su estrategia es bajar la producción de crudo (Agenda Alternativa Bolivariana). Pero la táctica es subirla, mientras se instala la revolución“. (Alberto Garrido, El Vietnam petrolero)
La Casa Blanca esta al tanto de las relaciones de Chávez con países como Rusia, China e Irán (aliados incómodos) para el desarrollo de tecnología bélica y adquisición de equipos bélicos para incrementar su capacidad de confrontación y defensa militar en el caso de una guerra o intervencionismo extranjero.
Razón por la cual el gobierno de los Estados Unidos, cada vez más le da prioridad al desarrollo del Plan Colombia y a la militarización de la región. Este Plan que tendría como destino final, el control de las narcoguerrillas, la lucha contra el nuevo terrorismo, además de disminuir los liderazgos nacientes del populismo radical en América, nueva figura de desestabilización de la región, que ponen en riesgo la gobernabilidad y la doctrina del patio trasero de los Estado Unidos (garantizar los recursos bioenergéticos de la región). Chávez sabe que Estados Unidos tiene bases militares instaladas en Ecuador, negocia con Costa Rica, Honduras y Bolivia (en coordinación con Brasil), Argentina, Aruba, Curazao, Colombia, Perú, Panamá, además de las ya conocidas en Puerto Rico y Cuba. Todo esto bajo el mando del Comando Sur.
Estados Unidos sabe que el gobierno bolivariano controla a PDVSA y que en caso de una guerra directa o indirecta, la economía mundial estaría en el borde de una crisis nunca jamás vivida, si los pozos petroleros venezolanos llegasen a estar comprometidos (es decir, se vuelan), como amenaza ante una invasión extranjera.
La situación de un conflicto bélico es cada vez más delicado y la guerra de resistencia de Venezuela o guerra asimétrica pasa por los pozos petroleros y la nueva figura armada de respaldo al proceso bolivariano en el mapa venezolano, las FARC-EP. La lucha de poder global pasa por el petróleo y los recursos energéticos del mundo, y mientras Chávez domine el terreno del oro negro, no basta un ejército o la potencia bélica más importante del espectro planetario, siempre habrá la posibilidad de generar una crisis global.
La revolución es parte de la asimetría estratégica. Como lo había señalado ya el Che Guevara en la historia, “Vietnam esta al girar la próxima esquina de la historia Latinoamérica”. El tiempo es oro negro. Como lo dijo Garrido en su artículo del periódico El Universal “El espacio geopolítico bolivariano”: Es tiempo de ver, escuchar y pensar.
La Seguridad Estadounidense y la Revolución Bolivariana
Blanca Garrido