Publicado en El Nuevo País, Venezuela.
Opinión - Patricia Poleo
01/02/2008 
 
 

 

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La justicia venezolana se encuentra una vez más contra la pared en el juicio relacionado con la muerte del reportero gráfico de “Últimas Noticias” Jorge Aguirre, ocurrido en Plaza Venezuela el 13 de Abril del 2006.

En la audiencia efectuada el miércoles en el Tribunal 14 de Juicio a cargo de la juez Doris Avendaño, quien lleva el caso por el cual se encuentra detenido el ex policía de Chacao, Boris Blanco, le correspondió declarar a Julio Canelón, conductor del vehículo donde resultó muerto el fotógrafo Aguirre, y quien fue promovido como testigo clave por el fiscal de Ministerio Público, Christian Quijada.

La narración de los acontecimientos en el primer momento era evidentemente del agrado de la vindicta pública, hasta que la defensa del acusado Blanco pidió al testigo que aportara las características fisonómicas del sujeto que causó la muerte de su acompañante, el fotógrafo Aguirre.  La respuesta fue: contextura robusta, tez blanca y cabello muy liso largo, de aspecto indiano.  La descripción no se corresponde con la del ex funcionario de Polichacao detenido.  Al preguntársele al testigo cómo pudo detallar las características del conductor de la moto respondió que el tipo de casco que portaba el que disparó permitía ver las características por él señaladas.  A la pregunta de por qué el retrato hablado realizado con los datos por él aportados no corresponden a los que acababa de mencionar, el testigo respondió que los funcionarios del CICPC le mostraron una fotografía del acusado Boris Blanco y le exigieron que declarara que el de la foto era la persona que disparó a Jorge Aguirre.  A esta escandalosa revelación del testigo, el fiscal Quijada entró en desesperación y comenzó a objetar la respuesta del testigo promovido por el Ministerio Público, lo que activó la curiosidad de los escabinos allí presentes, quienes en vista de la respuesta dada por Canelón, lo instaron a que aclarara lo que había dicho.  El testigo lo repitió.

Una vez más, el Ministerio Público ha quedado en evidencia con este caso, en lo que se refiere al montaje de testigos y fabricación de expedientes.

Si el Ministerio Público es el que dirije la investigación, entonces, ¿quién es el responsable de que el testigo Canelón fuera obligado a mentir?

Curiosamente es la audiencia preliminar de este caso, el juez de Control no admitió como pruebas para el juicio las fotos tomadas por propio Aguirre a la persona que le disparó, ni el video tomado por Venevisión donde se ve la huida del homicida.  La razón aportada por el tribunal  fue que “el Ministerio Público no presentó la o no lo hizo en el tiempo que estima la ley”.

El año pasado, en el aniversario del CICPC, el caso Aguirre fue premiado con el Cangrejo de Plata por lo “óptimo” de la investigación llevada a cabo.  Habría que investigar si los encargados de evaluar los casos para otorgarles el premio como mejor investigación del año están al tanto de la fabricación del testimonio de Canelón para implicar a un policía de Chacao.