03/02/2008
El mito de una economía venezolana próspera y saludable llegará a su fin en 2008. Antes de que culmine el año, la economía se sumirá en una profunda y prolongada recesión aunque el precio mundial del crudo sobrepase los $100 por barril. Tras cuatro años de extraordinario crecimiento económico alimentado por precios del petróleo cada vez mayores y un masivo gasto público, los venezolanos sólo pueden esperar durante 2008 y 2009 una profunda crisis de la Balanza de Pagos, la mayor devaluación de la historia del país y la más alta inflación de la que se tenga memoria.El festín bolivariano está llegando a su fin y la consiguiente resaca nacional probablemente desencadenará agitación política y social que podría producir un cambio de régimen, cuando millones de venezolanos pobres lleguen a la ineludible conclusión de que el presidente Hugo Chávez es incapaz de cumplir sus promesas de una nación más justa y próspera.
Los síntomas de una enorme e inminente crisis económica se perciben por todas partes. La expansión de la economía se está desacelerando rápidamente, a pesar del incremento del gasto público y de los créditos bancarios. El tipo de cambio paralelo casi triplica al oficial de Bs.F.2.15:$. La inflación se disparó hasta 22,5% en 2007 y ha seguido acelerándose durante los primeros días de 2008. El país se está quedando sin alimentos, medicinas y prácticamente cualquier producto de consumo para los venezolanos. Fabricar localmente los productos desaparecidos no es una opción, ya que las políticas del Gobierno de Chávez han acabado con casi dos terceras partes de la base industrial privada de Venezuela.
Mientras tanto, el retraso de Cadivi en la autorización de divisas es cada vez mayor y muchos empresarios señalan que el total alcanza entre $15 y $18 millardos. De ser cierto, significaría que Venezuela está sentada sobre un déficit de la Balanza de Pagos que rondaría a los $20 millardos o más, en comparación con el déficit relativamente moderado de $3,5 millardos registrado en 2007.
El Gobierno de Chávez sigue apostando a los altos precios petroleros, pero éstos ya no son un factor viable para seguir sosteniendo la falsa prosperidad de la revolución bolivariana. Petróleos de Venezuela segura que la producción de gas y petróleo aumentará significativamente en 2008, gracias a nuevas inversiones que superan los $10 millardos. Pero PDVSA no está siendo sincera. El PIB petrolero ha estado cayendo constantemente desde 2004 y la contracción de la capacidad de producción real de PDVSA se está acelerando. Es difícil dictaminar el alcance real de la crisis que se avecina para la economía, ya que el Gobierno de Chávez manipula las estadísticas oficiales para que se ajusten a sus afirmaciones retóricas en cuanto a un sólido crecimiento. Sin embargo, son muchos los indicadores confiables que apuntan que todo terminará en lo que probablemente será la peor crisis económica que Venezuela haya experimentado en décadas.
Por ejemplo, el Gobierno se está quedando sin dinero. Varios indicios confirman esta afirmación. En primer lugar, desde el 1° de enero PDVSA está exigiendo a sus clientes que paguen sus envíos dentro de un período de ocho días calendario contado a partir de la fecha de envío del crudo. Anteriormente, los clientes de PDVSA tenían hasta 30 días a partir del día de recepción del crudo, para pagar la factura. En segundo lugar, los impuestos a las bebidas alcohólicas, cerveza y cigarrillos fueron prácticamente duplicados el 15 de octubre de 2007, apenas seis semanas antes del referendo constitucional que perdió Chávez. El Gobierno también estableció un Impuesto a las Transacciones Financieras que grava con 1,5% cada etapa de la cadena de producción y representa una mina de oro fiscal para el Gobierno, el cual recaudó al menos Bs.2 billones durante los dos últimos meses de 2007 y percibirá alrededor de Bs.12 billones en 2008. Pero este impuesto agregará al menos 5% a la inflación proyectada para este año.
La deuda del sector público se incrementó en $9,85 millardos en 2007, hasta $36,75 millardos, casi el doble de la estimación oficial del déficit proyectado para el año pasado. Por su parte, PDVSA contrajo entre $11,5 millardos y $13 millardos de deuda en 2007, ostensiblemente para financiar las necesarias inversiones en crudo y gas. El ministro del Poder Popular para Energía y Petróleo y presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, asegura que la estatal invirtió $10 millardos en 2007, pero esta afirmación no puede ser confirmada a causa de los escasos datos que emite el Gobierno. Es más, PDVSA realizó más de $2 millardos durante los últimos 18 meses, vendiendo activos en Estados Unidos, entre los que se encuentran dos refinerías de asfalto propiedad de Citgo y el 41,2% de participación de Citgo en la refinería Lyondell en Houston, así como su terminal Borco en Las Bahamas. Ramírez informó que PDVSA está reestructurando sus activos internacionales para maximizar las ganancias consolidadas, pero, con los precios petroleros en máximos históricos, la venta de estos activos es otro indicador de que los problemas de flujo de caja del Gobierno están empeorando.
Las falsas afirmaciones de PDVSA en cuanto a la salud y solidez de la industria de gas y petróleo colapsaron en 2007. Entre otras cosas, la OPEP obligó a Venezuela a aceptar una reducción de 700.000 b/d de su cuota de producción, con el fin de alinear su cuota con la producción real.
El presidente Chávez asegura que Venezuela cuenta con una capacidad de producción de crudo de 3,4 millones de b/d. Fuentes secundarias fidedignas como la Secretaría de la OPEP y la Agencia Internacional de Energía aseguran que el nivel real de producción venezolana está cercano a los 2,4 millones de b/d. La capacidad de producción de Venezuela ha estado declinando constantemente desde 1999 debido a varias razones, entre ellas la inversión insuficiente y la incapacidad de la empresa de sustituir más de 20.000 empleados calificados que fueron despedidos en 2003 después de los dos meses del paro petrolero entre diciembre de 2002 y enero de 2003. Es más, la crisis de producción de PDVSA podría ser considerablemente peor. Fuentes de la industria aseguran que la producción ha caído a alrededor de 2,1 millones de b/d, lo que significa que Venezuela ha perdido más de 1,3 millones de b/d de capacidad de producción neta en los últimos nueve años. (Mayores costos y múltiples descuentos a clientes favorecidos, y no la reducción de la producción, son la razón principal por la que el Banco Central señaló un PIB petrolero de 5,3% en 2007).
Chávez asegura que el cambio mayor de su Gabinete Ejecutivo, en la que 12 ministros fueron sustituidos, es el primer paso para la reestructuración y el relanzamiento de la revolución socialista. Pero ninguno de los nuevos ministros posee las credenciales necesarias ni la autoridad para tomar decisiones que no hayan sido aprobadas antes por el presidente Chávez. No obstante, nadie está menos calificado que el propio Presidente para tomar decisiones económicas sensatas, lo que significa que cualquier decisión que él tome en las próximas semanas y meses no hará más que agudizar la crisis económica.
Visto lo anterior, el problema no es el país, su gente o sus instituciones, el imperio, etc, es su presidente, quién hace escasos días acepto haberse equivocado y conducido el país al fracaso y la miseria, equivocación que nos a perjudicado a todos por igual. En otro país, ese presidente ya habría renunciado !!!!!