Un carnaval de temas me tocó tratar con Carla Angola y “Kico” Bautista en el programa “Buenas noches” el viernes 1° de febrero, cuando Roland Carreño iba rumbo a disfrutar las carnestolendas en Brasil. Venía de darle el pésame al entrañable colega Gustavo Herrera, cuyo hermano Julio falleció ese día. En la funeraria, una anciana me pidió la bendición: andaba yo de camisa gris cuello mao y chaqueta oscura, por lo que me confundió con el curita que oficia la misa por el Canal 8. “¿Creerá que ando disfrazado?”, pensé tras la aclaratoria.
Y es que siendo viernes de carnaval, no era difícil suponer tal cosa. Tal vez por eso, cuando Carla y Kico me preguntaron sobre las maromas oficialistas para desmentir las cifras de la inflación en enero, no pude evitar atribuirlo a un intento de “disfrazar” el pavoroso crecimiento de precios padecido por los venezolanos el primer mes del año, que se suma a otro a fines de 2007. ¿Las causas? Algunas atribuibles a la política económica oficial, otras a la especulación de comerciantes inescrupulosos. Jamás he entendido cómo es que si los precios de todos los rubros crecen explosivamente, la inflación se sitúa en “apenas” el 3 o el 3,4 por ciento.
Me manifesté a favor del planteamiento de Trino Alcides Díaz de crear un órgano parecido a la antigua Comisión Nacional de Costos, Precios y Salarios, con participación del Gobierno, empresarios y sindicatos, para revisar los problemas que afectan la producción y fijar precios justos para productores y consumidores, así como salarios decentes para los trabajadores. Obviamente, sin repetir la experiencia de aumentar los precios y congelar los salarios.
Dije que reconozco el trabajo de las autoridades en el rescate de los rehenes y el apresamiento de los asaltantes del banco en Altagracia de Orituco, pero no veo fundamento a la tesis del ministro Ramón Rodríguez Chacín en el sentido de que Globovisión manipuló la cobertura del suceso, ni a la de la colega Vanesa Davies, quien acusó al canal de excesos que podrían conducirnos a una guerra con Colombia. Lo que podría hacerlo son las intromisiones en los asuntos internos del hermano país, así como las ofensas que en el plano personal y no político ha proferido el presidente Hugo Chávez contra su colega Álvaro Uribe, quien no es santo de mi devoción pero a quien agradezco haber recibido con aplomo los insultos y no haber caído en la provocación. Hasta el presidente del PCV, mi amigo Jerónimo Carrera, ha condenado el lenguaje y el nivel en que han caído las relaciones entre ambos gobiernos.
Como usuario de Venezolana de Televisión y de Globovisión, cuestioné programas, procedimientos editoriales y prácticas periodísticas de ambos canales, pero así como condené el cierre del Canal 8 cuando Enrique Mendoza lo silenció, rechazo el propósito de cerrar Globovisión.
En vez de insistir en la supuesta conspiración mediática y en su afán reeleccionista, Chávez debe dedicarse a gobernar los cinco largos años que le quedan.
Con los recursos disponibles podría concretar obras como algunas ya realizadas (puente Orinoquia, tren a Valles del Tuy, modernización de aduanas y sistema tributario, pensiones de vejez, sistema de identificación, nuevo viaducto, entre otras).
Anuncié que un grupo de comunicadores nos planteamos convocar a todos los afiliados y tendencias gremiales a reconstruir el Colegio Nacional de Periodistas, paso necesario para adecentar y hacer respetar el oficio, así como conquistar mejores condiciones de vida y de trabajo para los periodistas. Es necesario renovar el contrato colectivo del Canal 8 y también uno que ampare a los trabajadores de Globovisión.
No me queda espacio para repetir lo que dije sobre algunas lapas disfrazadas de candidatos a alcaldes y gobernadores.
6 Febrero 2008
Mario Villegas: “Carnaval con Carla y Kico”
Posted by towelto under Opinión, Política, Venezuela | Etiquetas: canal 8, chavez, cnp, corrupción, globovision, revolucion, venezuela, vtv |[2] Comments
Fuente: Diario El Mundo, Venezuela.
Opinión – Mario Villegas.
06/02/2008
6 Febrero 2008 at 4:21 pm
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17 Abril 2008 at 5:48 pm
El viernes pre fiestas carnestolendas en un ejercicio casi profesional de zapping, capté en mi pequeña pantalla de 13 pulgadas al ex sindicalero y ahora burócrata de la administración pública Mario Villegas. Este personaje perteneciente a la vieja y agazapada izquierda burguesa, en el programa del conocido “Kico el dañado”, pretendió darle clases de ética periodística a nuestra querida Vanessa Davis. ¡Qué bolas!
Este inmoral personaje, me refiero a Mario Villegas (a Kico ignorarlo ya sale caro), acumula una trayectoria de chulería política como muy pocos vividores en este país (quizás se acerque un poco, guardando las distancias, a Teochoro Petkoff, de quien por cierto es intimo amigo). Mario Villegas es hijo del difunto Cruz Villegas, un militante comunista que desde el buro del PCV administró las mieles soviéticas en los años de la Guerra Fría. Pero el padre, que descanse en paz, no es el tema sino el hijo.
Mario, a cuenta de ser hijo de papá, recorrió durante su juventud muchos de los países que conformaban el mundo comunista (la URSS, Alemania oriental y hasta china). El muchacho aprovechó muy bien el plan de becas que el socialismo real ponía a las órdenes de los camaradas venezolanos para que enviaran cuadros jóvenes a formarse política e ideológicamente al mundo socialista.
Mario, paralelamente a su formación política internacional, estudió en la Escuela de Comunicación Social de la UCV, en la cual ingresó gracias a los contacto de su señora madre, una honorable periodista polaca de origen judío fundadora de la Asociación Nacional de Periodistas que luego dio origen al CNP.
Mario, aún si graduarse, se inició como pasante de periodismo en el diario El Nacional, esto a cuenta de las buenas relaciones entre camaradas. Es decir, Miguel Otero Silva y Cruz Villegas. En el Nacional estuvo casi toda su vida profesional. Allí hizo, siguiendo los contactos, recursos y los pasos de su padre, carrera sindical (me faltaba decirles que Cruz Villegas fue fundador de la CUTV: una especie de CTV pero de “izquierda”).
Este Villegas logró en 1987 ubicarse como Secretario de Organización del SNTP (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa), esto con el apoyo del PCV y otras fuerzas independientes. Y entre 1989 a 1991 en una plancha única suma voluntades de izquierda y de derecha y gana la Secretaria General del SNTP.
Mario consigue un permiso remunerado de su casa natal: El Nacional, y durante casi tres años se dedica a la dulce vita sindical. Muy bien financiado por organismo internacionales como la FIP y nacionales como la propia OCI (Oficina Central de Información) donde hizo muy buenas migas con su viejo camarada Pastor Heydra. También durante sus años sabáticos, Mario recibió los aportes de El Nacional, El Universal, la Cadena Capriles, El Informador, El Impulso y otros que veían de muy buena manera los términos como Villegas “defendía” las reivindicaciones laborales de los trabajadores de la gran prensa.
Incluso, los editores vieron siempre con tanta simpatía la labor sindical de Mario, que Rafael Poleo lo convirtió en Director Asociado de su pasquín El Nuevo País, meses después de haber decretado una quiebra técnica y echado a la calle sin prestaciones sociales a todos sus periodistas. ¿Sería no más que por puro agradecimiento o afinidad ideológica?
En 1992, Mario regresa a sus funciones en El Nacional y pide cubrir la fuente de Miraflores. Para aquellos años había fallecido el recordado “gordo Lossada” y el espacio periodístico que este llenaba desde Palacio había quedado vacío. La oportunidad le vino como anillo al dedo al osado Villegas. Se instaló en Miraflores y reactivó sus mejores contactos con el poder. Allí volvió a ser útil a Pastor Haydra y comenzó a funcionar como una pieza clave del poder dentro del diario El Nacional.
Alfredo Peña, quien también había compartido algunas prebendas del comunismo de la época con el propio Mario, era para ese entonces director del diario de los Otero. Con la única dificultad para Mario que Peña tenía el mandato político de utilizar el diario para disparar sin recato contra Miraflores, pero más concretamente contra Carlos Andrés Pérez. Para hacer la historia corta: el verdadero motivo por el cual Mario Villegas es despedido del El Nacional fue por su empeño en enfrentar desde adentro los ataques que el periódico contra CAP.
De esa historia mucho se sabe y poco se comenta. Ahora nuestra Vanessa es atacada por este fanfarrón que pretende erigirse como el salvador de la ética periodística, del gremio periodístico y de la información veraz y oportuna. Este mismo personaje que luego de trabajar en un banco privado llegó al Ministerio de Educación en funciones de 99, y de allí pasó al Seniat, también como personal de confianza hasta que logró que lo engancharan como personal de carrera, eso desde luego tras una triquiñuela administrativa.
Mario es el peor ejemplo de la ética profesional. Su descaró ha llegado a tal que inclusive forma parte de los moderadores de Noticiero Digital. Sin dudas, una vez que este escrito sea publicado, Villegas se dedicara a buscarme y a destrozarme en lo personal y moral. Desmentirá hasta el último punto y coma de esta historia y dirá que son los “asquerosos chavistas” que están conspirando en contra de su honor y el de su familia. Pero lo cierto es que de esta historia hay testigos suficientes en este país, quienes conocen muy bien el carácter stalinista de Mario Villegas.
Marquez.aureliano@gmail.com