Fuente: Diario Notitarde, Venezuela.
Opinión – Charito Rojas
13-02-2008 
 
“Los complejos que se desbordarán durante el Año de la Rata son: la paranoia, el desarrollo de la envidia, el tratar de destruir y desbancar al otro a como dé lugar”.
Calendario chino.
 
No creo en horóscopos ni predicciones, pero es llamativo que este año 2008 comienza para los chinos el 7 de febrero bajo el signo de un animal de tierra que ellos consideran algo pavoso. Tan es así que en Pekín reportaron un aumento notable de las cesáreas, para que los chinitos no fueran a nacer bajo este signo medio catastrófico.

Los astrólogos esperan tsunamis, maremotos, inundaciones, en fin, todas las calamidades relacionadas con agua como elemento opositor a la rata.

Particularmente detesto las ratas, especialmente las pelúas y las políticas, que son casi iguales: sucias, no tienen consideración con el medio ambiente, son malas madres y peores amigas, transmiten enfermedades asquerosas, huelen mal, especialmente cuando son cadáveres insepultos. Si no fuera por el cuento del equilibrio de las especies, ordenaría el exterminio total de esas bichas.

Hablando de ratas, una situación desesperante es la que vivimos los venezolanos a cuenta de tanto roedor despreciable que pulula por allí.

Tenemos que hacer frente a un ejército de problemas provenientes de las cloacas de la humanidad: hampones, asesinos, secuestradores, narcoguerrilleros, talibanes, revolucionarios, mentirosos, demagogos, traidores, sollados, corruptos y/u otros cuya denominación sólo puede usarse en el Aló dominical sin que te agarre la mordaza oficial.

Todo esto bajo la catarata de amenazas, insultos y cháchara descabellada que nos inunda las neuronas implacablemente.

Lo que se percibe con meridiana claridad es que los ciudadanos de este país entienden cada día más quiénes son los responsables de este caos que enfrentamos, porque cuando nos asaltan, cuando matan al vecino, cuando gastamos lo que no tenemos en seguros de salud, vehículo y en colegios privados, cuando vemos la ruina del aparato productivo, el arrebatón a los bienes privados, los derechos cada vez más condicionados, cuando presenciamos impotentes la destrucción del país en el que crecimos y aún vivimos, sabemos que el horóscopo chino se peló con nosotros, que estamos viviendo desde 1998 la década de la rata.

La oposición cree que pase lo que pase, uh,ah no se va. Sí, leyeron bien: es la oposición la que cree que el tipo está ensalmado por babalaos, vudúes o similares, que le han permitido hasta ahora sortear eventos tan fregados como el abril del 2002, el paro petrolero o el refrendo revocatorio.

Yo, que soy católica y sólo creo en Dios, sé que todos sus pasos lo conducen al fin y como el árabe que se sienta en la puerta de su tienda a ver pasar el cadáver de su enemigo, así ha comenzado a sentarse Venezuela, pues a la vista está que más temprano que tarde tendremos procesión.

No habrá necesidad de sacar las ratas de su madriguera: ellas huirán solitas cuando la chequera no tenga más fondos para pagar su estadía en el poder. Como venezolana me entristece el colapso de PDVSA, pero las ratas son así: se mean en su propia comida.

Aquí entre nos

El grupo de oficiales que se pronunció en la Plaza Altamira y otros que fueron echados de la FAN por su conducta institucional, acaban de pronunciarse en un documento que repudia categóricamente el reconocimiento de Hugo Chávez y de la Asamblea Nacional a la FARC, así como la declaración de que Venezuela limita con ese grupo y no con la República de Colombia.

Los oficiales expresan que “es necesario recordarles a quienes hoy comandan y forman parte del componente militar, que en el pasado, nuestro proceso de formación identificaba y señalaba a estos grupos TERRORISTAS como enemigos de la patria, convirtiendo en traidores y enemigos de la nación a aquellos que en el presente busquen cambiar esta doctrina”.

También refrescan la memoria del país al afirmar que la “FARC Y ELN asesinaron a nuestros Guardias nacionales en Perijá, acribillaron a nuestros Infantes de Marina en Cararabo y dinamitaron los cuerpos de soldados venezolanos en la Charca, Cutufí, el Amparo y tantos otros ataques cobardes y sanguinarios”.

Dicen que estos terroristas son los mismos que secuestran a venezolanos enviando a su familia una oreja o un dedo como prueba de tenerlos; los mismos que cobran vacunas a los ganaderos y a los comerciantes de la frontera; los mismos producen y exportan ilegalmente el 80 % de la cocaína que consume el mundo.

Rechazan la conducta “indecorosa” y de “antivalores” del comandante en Jefe de la Fuerza Armada Venezolana al “masticar hoja de coca públicamente, irrespetando el gentilicio venezolano, el honor y el decoro militar y dando muestras visibles de un desequilibrio mental que se hace aún más evidente al emitir juicios y afirmaciones alucinantes con respecto a la muerte de Simón Bolívar, irrespetando de esta forma la memoria y la historia de nuestro Libertador”. Hacen un llamado a la Fuerza Armada para que eviten el enfrentamiento con Colombia y respeten su juramento de defensa a la Patria.

Firman decenas de oficiales en el exilio como el Gral. Henry José Lugo Peña, el contralmirante Oscar Betancourt Patiño, el Coronel Yucepe Piliery y otros que permanecen en Venezuela, algunos de ellos presos como el General de División Felipe Rodríguez y el Capitán Otto Gerbahuer…

Desde 1808, cuando los mantuanos caraqueños se aprovecharon de la invasión de Bonaparte a España para conjurarse y nombrar una “Junta Gobernativa” con la excusa de defender los derechos de Fernando VII, la historia de Venezuela ha tenido cada 50 años un evento cataclísmico.

En 1858, una revolución encabezada por Julián Castro eyecta a José Tadeo Monagas del poder; en 1808, Cipriano Castro deja la Presidencia en manos de su compadre Juan Vicente Gómez, quien le arrebata de un zarpazo la silla de Miraflores; en 1958, Marcos Pérez Jiménez es derrocado por un movimiento cívico militar.

¿Cumplirá la historia venezolana con su ciclo de 50 años en 2008?…Un grupo de atletas de Fundadeportes envía, esta vez en forma de carta abierta a su director Emerson Atacho, una nueva denuncia contra un funcionario de apellido Mangles, que según ellos realiza una labor negativa para el desempeño de los deportistas y menoscaba las finanzas de la Fundación en beneficio propio.

Amenazan con denunciar al funcionario en todos los medios regionales e incluso en el programa Aló Gobernador si Fundadeportes, en un plazo de 30 días no investiga y desvela esta situación…

Nos escribe el señor Heriberto J. Zambrano, pidiéndonos que no dejemos de mencionar la locura e irrespeto que significa la apertura del sarcófago del Libertador. Pide manifestaciones de la sociedad civil para impedirlo. Totalmente de acuerdo…

Hasta el próximo miércoles.