Las Verdades de Miguel
Miguel Salazar
14-03-2008 
 
 

miguel_salazarMI COMENTARIO DE LA SEMANA.  A Vanessa Davies.  Desde  hace tiempo había pensado escribirte.  Me lo impedía el no saber a quién dirigir la misiva; ¿a la amiga?, ¿a la política?, ¿a la periodista?  Hacerlo a la amiga es tiempo perdido, porque para ti he dejado de ser el más fraternal de tus amigos desde el mismo momento en que se me ocurrió criticar tu proceder en el canal del Estado.  Sentí que no guardas por mí el afecto que te prodigo, tan pronto escribí una nota por la muerte de tu abuelita, la muy apreciada Francisca Baquero “La Yaya”.  En esa oportunidad te escribí con profunda devoción, por haber conocido en vida a la mujer que dejó un recuerdo imperecedero, sobre todo por la pulcritud y nobleza de sus actos.  En  verdad, lamento muchísimo que nuestras diferencias políticas nos hayan separado, a tal punto que por momentos me reclamo a mi mismo tu ingratitud; que en definitiva no debe ser tal, pero digamos que la califico así porque estimo que desde el mismo instante cuando te conocí, no tardé en percatarme de la empatía que al poco tiempo nos llevaría a compartir luminosos y tristes episodios de la vida universitaria.  Atrás quedaron los complicados años de los allanamientos, de los acosos policiales, de ese ir y venir en una vida sediciosa (muy a pesar de tu juventud) en sus sentimientos y afectos.  Mucho más lejos están aquellos días de la vorágine del 28 de febrero de 1989, cuando con apenas unas pocas horas de haber sido puesta en libertad en la Disip, volviste a sus calabozos, sometida a la práctica indignante de sus “tigritos”.  Después llegaron las rebeliones del 4F y el 27N.  En los días posteriores a la primera vale recordar a Pedro Chacín, con aquel “camastrón” de carro llevando la propaganda donde apoyábamos la sublevación militar.  Lamentablemente, en la víspera del 1 de mayo de 1993, un desgraciado accidente se llevó a Pedro… digo yo que en mala hora.  ¡Qué solidaridad nos acompañaba entonces!  Una camaradería que la contrarrevolución se ha encargado de quebrantar.  Me ha sido difícil asimilar que la Vanessa de hoy no es la que conocí en un aula de la Escuela de Comunicación Social de la UCV, aquella que perdió la elección al centro de estudiantes por apenas un voto de diferencia, contados una y otra vez en un escrutinio que tuvo a Juan Barreto y a Pedro Chacín como verificadores.  La camarada de ayer, hoy ha permanecido indiferente ante las tropelías de ministros como William Lara y de “comunicadores” como Mario Silva.  Esa no es la Vanessa de los dramáticos días del deslave de Vargas.  Ahora, si me cuesta la amiga, mucho más me cuesta escribirle a la flamante miembro del directorio de la versión caricaturesca de un partido revolucionario.  Quiera que no, te equivocas cuando dices con jactancia que el pueblo te ha elegido para que lo representes en el organismo que se supone velará por las directrices de la revolución.  ¿A cuál pueblo te refieres?  Anda y camina por los caminos de Venezuela, vuelve a tu tierra para que palpes el descontento que crece como la espuma contra el Gobierno en el cual ciframos nuestras esperanzas, ese en el que tú al principio no creías, ese que tu olfato te llevó a calificar, entre los íntimos, de militarista y renegado.  ¡Qué ironía!  Me pregunto muchas veces, sin encontrar respuesta: estoy insatisfecho porque esta revolución cada día se aleja más de sus postulados.  Los excluidos no tienen justicia que los defienda.  Con gran pesadumbre escribo estas líneas que probablemente no tengan destinatario.  No podemos tapar el sol con un dedo.  Si aceptas que el país es otro es porque te ha atrapado la prepotencia, o nunca tuviste convencida de lo que significa un verdadero proceso revolucionario.  La obediencia a ciegas es mala consejera; está en contraposición con la entereza ética y espiritual de la mujer que conocí.  Quiero olvidarme de la amiga y de la dirigente política (más por decreto que por votos) y quiero escribirle a la periodista.  Definitivamente, perdiste la brújula, en el canal 8 te confundiste entre los escombros de las ideologías.  El creerte predestinada a rehacer el país, te ha impedido que contrastes la tragedia en toda su dimensión.  No te permite captar el rumbo corrupto que ha retomado Venezuela (si es que alguna vez lo había abandonado).  Te rindes ante un poder mediocre que todo lo envilece.  Como bien lo describe Ernesto Sábato: “es el resultado de dos fuerzas dinámicas y amorales: el dinero y la razón”.  Sí, Vanessa, el poder financiero sólo ha cambiado de manos y sigue controlando “la dictadura del hambre, la que ya no respeta ideologías ni banderas”.  Le escribo a la periodista, aprovechando que aún no está investida de la aureola de burócrata que habrá de darle un partido decretado.  Si casi enterraste la racionalidad del periodismo, ahora terminarás por echarle la última palada.  Por todo ello te sugiero que te dediques a la actividad política y renuncies a tu programa en el canal 8.  No es saludable que pretendas ser periodista y política al mismo tiempo.  Si algún día decidieras regresar te invito a reencontrarte con un sueño del que esperamos mucho, a pesar de que en  la mayoría de los casos nos hayamos sentido defraudados.  Me despido de ti, dámele saludos a Antonieta.

CUIDADO.  Desde el sector económico-militar identificado con Raúl Baduel y compenetrado con Álvaro Uribe, mueven sus influencias para que sea designada embajadora en Bogotá una archienemiga de quienes se oponen a negociar el Golfo de Venezuela.  Se trata de Giovanna De Michel, una tratadista internacional a quien relacionan íntimamente con el mandatario venezolano.  CONTUBERNIO.  George W. Bush es el triunfador de Santo Domingo, y Rafael Correa el cordero sacrificado.  De haberse impuesto la tesis de Correa se habría dado un paso en firme para una organización de naciones sin la tutela de Estados Unidos, se pensó incluso en que la sede estaría en Brasilia; sin embargo, el distanciamiento de Lula condujo a precipitar los acontecimientos que condujeron a la extraña alianza de Santo Domingo, donde sorprendieron a Correa dejándolo por fuera.  Entretanto, la situación de las FARC (objetivo real en la estrategia norteamericana) se ve seriamente comprometida.  ¿Qué ha hecho posible la repentina fragilidad de la guerrilla colombiana?  Decía Camilo Torres: “prefiero ser un tonto útil de la revolución que un tonto útil de la contrarrevolución”.  Retomo, ahora, el tonto útil de quién será.  Es un tema por demás interesante y tan pronto tenga mayores detalles tendré a bien tratarlo con ustedes, mis lectores.  BALON.  Si algo está haciendo daño a este proceso es precisamente la falta de franqueza de la mayoría de los funcionarios del Gobierno.  Por ejemplo, el ministro de Planificación, justificando el alza de las tazas activas para las tarjetas de crédito, le recomienda a los usuarios que paguen contante y sonante los gastos en que incurran.  Otro embustero más, ¿diga el ministro Haiman El Troudi si no tiene en su poder tarjetas de créditos para uso ilimitado ofrecidas por los banqueros que más se han beneficiado con esta revolución?  ¿Paga sus consumos con tarjeta o en efectivo?  ¿Qué pasó con las políticas que beneficiarían a la clase media?  ¿Será cierto que (en la misma onda de las tasas de interés)  el ministro piensa permitir el regreso del “crédito balón o mexicano”? COMILONA.  La revolución de las fantasías.  Ella sigue siendo el festín descrito por Rimbaud, “donde todos los corazones se abren”.  Del mundo de las finanzas.  A Raquel Bernal la conocen como la “barbie bolivariana”.  En los predios de las finanzas públicas manda más que el ministro.  En la Tesorería la tienen como una Margaret Thatcher enfilando sus cañones hacia Las Malvinas.  A la carga los evángelicos.  Le disputa la hegemonía José Rojas, quien ahora tiene mayor influencia que cuando era el inquilino de Finanzas.  Allí cayó en desgracia Guillermo Ortega (mano derecha de Tobías Nóbrega); sin embargo, sigue el bochinche con las notas estructuradas.  Entretanto, buena parte de la actividad bancaria del Estado sigue controlada por un grupo cuya mano operativa puede estar hoy en Madrid y mañana en Toronto.  El hombre es conocido bajo el alias de “El Ruso”.  Cuenta además con un representante en el canal 8 que lo mantiene al tanto de los movimientos de la comunicación oficial.  Ahora mismo Rafael Sarría pasó a la reserva y un judío apodado Moises es el rey de las notas estructuradas, donde los hermanos Gil sienten disputada la supremacía.  Ni Carlos Ni Rafael resisten una contraloría.  Se mueve muchísimo dinero y sus tentáculos alcanzan a otras empresas autónomas del Estado.  Otro de los dioses de este Olimpo de billete viene a ser un ex presidente del BIV, hasta un lujosísimo comedero bautizado como El Alto tiene en Altamira, donde las exquisiteces son aprobadas por un costosísimo chef llamado Carlos García, su más reciente adquisición es un yate de 65 pies.  CONCIENCIA.  ¡Oligarcas temblad!  Así están unos cuantos con la desaparición del dueño de un Citation siniestrado en la ruta a Puerto Ordaz.  Ensartados con las comisiones de las pólizas de seguros y  las cuentas bancarias que ellas generaron.  En Vargas, Monagas y Cojedes están muy pendientes con la prisión de los venezolanos en Miami.  Se trata de las viudas del maletín.  APÓSTOLES.  Los 12 apóstoles de la revolución de la fantasía.  Eran veinte, pero escogimos sólo doce por la importancia de la riqueza súbita.  El título es tentativo.  El libro ya está en imprenta y será un tubazo.  220 páginas sin desperdicio.  Les adelanto, uno de los apóstoles en menos de 8 años hizo una fortuna que supera los mil millones de dólares.  En el libro se resuelven varios enigmas, entre otros, uno relacionado con el presunto poder económico de una élite del partido de Gobierno.  PETRÓLEO.  Recibo de mi apreciado compatriota, Franco D’Orazio P., los dos tomos de su obra Análisis económico aplicado a la industria petrolera.  Saludos Franco, este asueto lo aprovecharé para leerlos.