Santiago Alcalá // El Quirofano 06-12-2009

Arné Chacón Escamillo

Por Santiago Alcalá

Guy Sorman, es un reconocido periodista francés famoso, mundialmente,  desde que publicó hace diez años, el libro de entrevistas, “Los grandes pensadores del Siglo XX”.  Mas reciente, Sorman, nos deleitó con otro trabajo excepcional: “China, El Imperio de la Mentira”, en el que documenta cómo el régimen de ese país se basa en la opresión, las paradojas mas irritantes, pero sobre todo en el engaño más desvergonzado.  GERUNDIO Y MENTIRA. Uno de las herramientas más socorridas de la mentira como política de Estado, según se reseña en el mencionado libro, es la utilización del gerundio.  El régimen comunista chino acaba de cumplir sesenta años. Pero todavía se expresa en gerundio, como si fue antier cuando tomó el poder y por consiguiente, fuese poca o nula su responsabilidad por la miseria, la destrucción ambiental, la inseguridad, la inexistencia de servicios públicos, con su corolario de  semifeudalidad de buena parte de su población. Un estigma que lo mismo campea fueros en las más atrasadas regiones interioranas, que en las zonas costeras, en las que el sedicente gobierno comunista –al igual que Chávez- se les ha colocado en decúbito ventral a las transnacionales más rancias y depredadoras.  “Estamos arreglando el sistema de salud”, “estamos corrigiendo la miseria atroz”,  “las injusticias sociales las estamos mejorando”, “la violencia de género están siendo atendidas”. Así reza la engañosa publicidad oficial china, que es patrón de conducta de todo régimen despótico que evade con subterfugios el cumplimiento de sus responsabilidades básicas.   CHÁVEZ, FARSANTE DE MEDIO PELO. Los párrafos más bochornosos de “China, el Imperio de la Mentira” vinieron a nuestra memoria el viernes, cuando Chávez se nos presentó, el viernes pasado como una virgen vestal rasgándose las vestiduras por las tropelías de los bolibanqueros que él mismo, ha venido amamantando. Tienen diez años enriqueciéndose de manera ilícita, impúdica y a la sombra de la presidencia de la República. Pero no.  Fue apenas el viernes, al hacerse insostenible la tronera de los llamados bolibanquitos, cuando el “Nerón de Sabaneta” pretendió repudiar a sus críos.   Ahora, sí, Fernández Berruecos, es un pillo. Hasta el  viernes pasado, el sedicente gobierno revolucionario no sabía que Perucho Torres no era ningún financista, sino un vulgar aguantador de vehículos robados, importados de Estados Unidos. No fue sino hasta la semana pasada, que Chávez se enteró que Zambrano Lucero, era un saltimbanqui del mundillo financiero. Es el clásico relato del marido engañado, solo que, en este caso, la víctima de la pretendida infidelidad, tenía diez años, ahí baboso, vouyerista, depravado, fisgoneándola, disfrutándola, gozándosela, de uno y del otro lado del ojo de la cerradura.  Total, que lo que comenzó como un pase de factura contra Fernández Berrueco, por reparto de botín y por sus veleidades con el llamado “chavismo sin Chávez”, terminó por poner al descubierto un hueco financiero, público, notorio, inmenso, que no requería de ningún escuadrón élite para detectarlo. Numerosos informes de técnicos de la Sudebán, del Banco Central, de publicaciones especializadas y reportajes periodísticos venían denunciándolo desde hace años. En esta misma columna –y valga la inmodestia- lo dijimos desde hace muchos años. “La Razón”, en noviembre de 2005 (ver página A6 de esta edición) le hizo una entrevista al teniente Arné Chacón Escamillo, que es de antología.  EL MODUS OPERANDI O MODUS “ROBANDI”. Los lectores se servirán recordar cómo se fraguaron estas megaestafas. Vamos a ponerle un ejemplo.  ¿Y cómo pagó Arné –un pelabola de solemnidad, como lo confesó en la mencionada entrevista – a un señor Di Stéfano el precio de “Sofitasa” cuyo nombre después cambió por Baninvest.  El modus “robandi”, era sencillo. Al día siguiente del cierre de esta  operación o de las demás compras bolibanqueras,  Pdvsa,  el ministerio de Finanzas o cualquier otro organismo público, depositaba en el bolibanquito, una suma descomunal en cuenta corriente, de modo de tener más margen para untar con comisiones ilegales a los tesoreros públicos que ordenaban la colocación. Con ese mismo dinero, Arné, se otorgaba un autopréstamo para pagarle el precio de la venta a Di Stéfano, a través de su entonces interpuesto, el mismo Perucho Torres, quien agalludo y con el apoyo de los Rangel Ávalos, siguió pegado en el banco.  El “modus robandi” fue el mismo para pagar el precio de los demás bancos y aseguradoras del grupo, es decir, “Central Banco Universal”, “Banco Real”, “Seguros La Previsora”, “Seguros Premier”, con las respectivas casas de bolsas. ¿Y qué hacían los bolibanqueros con esos bancos?  En lugar de intermediar, es decir, recibir depósitos de público y otorgar créditos, cada vez que el gobierno “robolucionario” emitía deuda para tratar de contener de manera artificial la inflación producto de su atolondrada política económica, esos banquitos acaparaban la adjudicación de los papeles. Los bonos se emiten en dólares, pero se compran en bolívares al cambio oficial de Bs.2,150. Luego,  los “banqueros” acuden al mercado secundario y los “revenden” con 20% o 30% de descuento, pero aún así obtienen una ganancia descomunal porque el diferencial entre el “dólar oficial” y el oprobioso “dólar de permuta” ha llegado a registrar un 200% y hasta un 300%.  BERRUECOS: PROMOTOR DEL CHAVISMO SIN CHÁVEZ. Ese show barato de honestidad que montó, Chávez, el viernes con sus ministros y adulantes aplaudiéndolo como  focas, lo vamos a tragar cuando meta presos no solo de los pillos convertidos en banqueros por obra y gracia del tráfico de influencias con su gobierno sino a los ministros y altos funcionarios que eran sus cooperadores necesarios.  Salvo tres o cuatro bolibanqueros capturados por pendejos, el resto de sus colegas se fugó al extranjero con sus bolsillos forrados. Excepción que confirma la regla: Fernández Berrueco descubierto por la Disip, manos en la masa, promoviendo el “chavismo sin Chávez”. Tuvo que entregarse porque el mismo Adán, a quien llamó en un recurso desesperado, le advirtió que lo tenían cercado.  Los sapos de la conspiración (o habladera de pendejadas) de Berruecos, fueron sus propios colegas bolibanqueros. Creían que con la delación iban a eliminar un competidor. Pero es aquí donde se desata la corrida bancaria generalizada. Entonces la tronera de los bolibanquitos se hace inocultable y Chávez, sintiéndose atrapado hace lo único que saber hacer: salvar su propio pellejo. O ellos o yo.  CORRUPTOS Y CORRUPTORES. La supuesta inocencia de Chávez, en este nuevo escándalo, no se la traga nadie.  Pero podría hacer un intento para ganar atenuantes, para cuando llegue la hora que, él, mismo sea procesado por este nuevo escándalo de corrupción. Ordenar las detenciones de sus funcionarios que propiciaron el fraude de los bolibanqueros. Es que no hay corrupto sin corruptor. A saber, Rafael Ramírez, “El Arrodillao” Rangel, el hermano Adán, Jesse Chacón, Diosdado, la capitana Maniglia, Nóbrega, Isea, quien además se jacta de su megariqueza, García Carneiro, el “Tuerto” Andrade y tantos otros.  Chávez, “está acabando” con la corrupción. Es el mismo cuento chino que relata Sorman en su libro. Diez años de depredación a cielo abierto y con descaro de sus bolibanqueros y recién, el viernes pasado nos va a arreglar con semejante “gerundio”.  EL PRÓXIMO EN CAER. Otro banquito bolivariano, que intenta pasar agachao en la presente tormenta, enfrenta una seria acusación. Nos referimos a la calidad de confidente del FBI. El presidente de esa institución es señalado de sostener reuniones con el delegado del buró de investigación de la embajada norteamericana en Caracas. EL EXTRAÑO CASO DE NOGUEROLES. Hasta el momento de escribir la presente nota, ninguna autoridad venezolana ha ordenado investigar los bancos propiedad de José María Nogueroles, por el decomiso de un banco propiedad de tal grupo, que operaba en Puerto Rico. En este sentido la ley venezolana es clara: un venezolano que comete delito en el extranjero, no puede ser extraditado, pero tiene que ser juzgado en Venezuela.

Semanario La Razón, Venezuela.
Opinión
06-12-2009
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Publicado el 11 diciembre 2009 en Opinión y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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