
Casualidad o Causalidad. Justo el día que revienta la noticia del hallazgo de 30 kilos de uranio sin enriquecer que estaría siendo negociado por la guerrilla colombiana, dándole además más credibilidad a los contenidos de la computadora de Raúl Reyes, surge del silencio de una celda la voz de un general de la Guardia Nacional, a quien suspendieron de sus funciones precisamente porque era un testigo incómodo en la zona sur de Venezuela, donde se está extrayendo el peligroso mineral.
Se trata del general Alberto Betancourt Nieves, el último comandante del desmantelado Comando Regional Número 8, cuya función primordial era precisamente velar por la preservación de los recursos minerales de los cuales es rica la zona.
La explicación que se dio en aquella oportunidad hace cuatro años para sacar del cargo al general Betancourt es que éste había incurrido en hechos de corrupción. Sin embargo, no hubo explicación para el hecho de que simplemente se bajó la Santamaría de todo el Core y los efectivos que estaban destacados en esa dependencia, fueron distribuidos por todo el país.





















